GeekWatch 2008

Domingo, 17 Agosto, 2008

La aparición y el asentamiento de lo geek en el conocimiento popular español parece estar siguiendo a grandes rasgos las mismas pautas que en Estados Unidos, aún dando los saltos de caballo a los que obliga nuestro particular entorno mediático. Típico de la penetración de la cultura friki en el mainstream de cualquier país es un artículo publicado hoy en La Vanguardia que intenta explicar desde una perspectiva exterior qué es la cultura geek y cómo se diferencia de otras subculturas.

La cultura geek, por Josep Massot

El artículo es inusual sólo en que no trata este tema con el prejuicio y sensacionalismo frecuente en estas piezas periodísticas. En particular es de agradecer el que no coloque, por enésima vez, a los “frikis” con los “freak”, si no que intente distanciarse de esta ofuscación tan común utilizando el término “geek” como sinónimo del primero. Además, expande la perspectiva que se suele dar de este grupo dando cuenta de sus relaciones con las subculturas más cercanas, como los “nerds” y los “hacktivists”, y mencionando la amplia variedad de objetos mediáticos que consumen, transforman y crean.

Sin embargo, todo este esfuerzo se vé saboteado por el hecho de que poca gente que no sepa ya qué es un “geek” va a tener la fuerza moral de leer este artículo. En él no existe ni una sola comilla para identificar el título de los libros y otras obras que se citan (la mayoría desconocidas para un lector no especializado), ni existe una mera explicación de la retaíla de nombres propios y conceptos que se sueltan como sustituto de una verdadera descripción de esta subcultura. Incluso si un lector casual se animase a no dejar de leer después del segundo párrafo, se encontraría con una confusión de conceptos que un artículo como este tendría que aclarar y no empeorar.

Entre otras cosas, el autor superpone la cultura que está fuera del mainstream (la música, la literatura y el cine que se suelen llamar “independientes”) y el mundillo de la expresión personal en internet (redes sociales, blogs) con lo que se puede definir como verdaderamente geek. El hecho es que incluso desde una perspectiva muy amplia estas categorías no son intercambiables. El que Michael Chabon se exceda en su uso de internet no le clasifica automáticamente como geek, y tampoco si lo es se puede decir que sus libros pasen a formar parte automáticamente de la cultura geek propiamente dicha. Tampoco se puede asumir que las personas a las que le guste su obra sean geeks: Chabon ganó el premio Pulitzer en el año 2001 con “Las asombrosas aventuras de Kavalier y Clay”, y desde entonces es un escritor reconocido en su país, con un público que le sigue tanto por su estilo literario como por los temas que trata (algunos de relevancia geek, otros no). En suma, la producción cultural independiente y los espacios de comunicación en la red sólo se superponen con lo geek en ciertas áreas, y no sirven para definirlo.

Para terminar, el periodista nos regala una perla: “Geeks y nerds no se soportan, pero se alían frente al dork, el pelmazo definitivo.” Ya estoy esperando su próximo artículo, una muestra de diletantismo titulada “Geeks vs Nerds, el Mods vs Rockers del siglo XXI”.

Kylie Minogue – X

Sábado, 12 Enero, 2008

Kylie Minogue - X

Kylie siempre ha sido lo que tú has querido. Cuando el “Locomotion” te salía por las orejas como una pre-”Macarena” australiana, dejó de ser cursi y empezó a ser plástico. Pero uno siempre se cansa de las Barbies: les quita la cabeza, las mira por dentro, les mordisquea las manos, y las pone desnudas en posiciones sexuales con Ken. Kylie se dejaba, incluso daba sugerencias sobre qué posiciones le gustaban más. Pero crecisteis y los dos queríais algo más real, un amigo en vez de una mascota. Entonces Kylie se puso seria y abrió su corazón para tí. “Confide in Me”, susurraba, “Put Yourself in My Place”, y era reconfortante tener un espejo en el que mirar tus miserias. Era justo lo que necesitabas entonces, y si vuestras penas eran demasiado similares no te importaba, sólo ella sabía si cambiaba algo de verdad por un momento de intimidad.

Os empezasteis a pasar mixtapes de artistas menos comerciales, todos británicos, y la llevaste a proyecciones de cine de autor, exposiciones de ilustraciones de cómics y a retrospectivas sobre el arte de la portada de los discos de vinilo. Te gustaba su carita cuando miraba curiosa una lámina expuesta, y te preguntabas si realmente estaba allí porque le interesase o sólo por tí.

Poco tiempo después empezó a proponerte ella sitios a donde ir, y tuvisteis alguna que otra disputa porque no sabías con qué criterios los escogía, ni qué le importaba a ella ir a una exposición en vez de a otra. Las cosas empeoraron, y tú encontraste a otra persona. Así que Kylie rompió contigo porque tú no podías hacerlo, y no supiste de ella en un tiempo. Te vino bien.

Kylie volvió a tu vida porque uno de tus amigos se la encontró en una discoteca, “preciosa” y “bailando como…”, y no tuviste más remedio que ir a verlo con tus propios ojos. Tu amigo tenía razón, y verla tan alegre y segura de sí misma te liberó de un poco de la culpa que habías ido arrastrando durante los últimos años. Retomasteis la amistad, y ahora solíais ir con vuestro grupo de amigos a garitos que seguían con su playlist el resurgir del electropop. Os regalabais discos de Kraftwerk, Human League, OMD, pero también Scissor Sisters, Goldfrapp, y los nuevos de Madonna.

De repente, su trabajo la mandó al extranjero, y ella casi no tenía tiempo para darte noticias. De vez en cuando te preocupabas por ella, y de vez en cuando ella te mandaba una foto.

Ahora que ha vuelto, tus gustos han cambiado un poco, están más repartidos y menos definidos. Ella intenta seguirte, aunque sólo sea para saber qué regalarte por tu cumpleaños. Además, siempre te deja elegir el bar al que ir. Sabe que te gustó la de CSS, y la ha puesto en el CD que te ha grabado. Algún clásico de Daft Punk, que no falte, y aquella de Madonna en la que te preguntaba con voz temblorosa si no te gustaría saber cómo se siente una chica. Una de Goldfrapp, la de los coros pegadizos, “Fade to Grey” (un clasicazo), algo de Tiga, Cut Copy, y una de un disco recopilatorio de Ibiza. Ha tenido el descaro de ponerte el dueto de Britney con Madonna, pero no te la saltas, ni tampoco a Gwen Stefani o a Dido. También hay por ahí una de hip-hop (te suena de una película de Spike Lee), otra que seguro está producida por The Neptunes, una tranquilita de Janet Jackson y otra de Salt’n'Pepa. Luego hay un par de Roger Sánchez y David Guetta, y al final ha puesto a Emiliana Torrini, Ayumi Hamasaki y al lado clásico de Robbie Williams.

No estás muy seguro de qué es lo que está pasando, por qué intenta agradarte tanto. A veces te preguntas si es que la juzgas duramente cuando no lo hace. No sabes si deberíais dejar de veros, esta vez de verdad. Pero es que cuando te hace gritar su nombre durante el sexo, es increíble. Te alegras mucho de que haya vuelto.

Cosas buenas : “Página 2″

Domingo, 16 Diciembre, 2007

Las cosas buenas que se ven en la televisión española son dignas de mención por su escasez, y en esta entrada me refiero a “Página 2“, el programa de libros de La 2 que se emite los domingos de 20:15 a 21:00 de la tarde.

¿Por qué es una cosa buena? Cuando digo “libros”, me refiero a libros que se leen y que se compran. En este programa el realizador plasma visualmente a través de la puesta en escena al libro como objeto de consumo, al libro como objeto de disfrute, al libro como objeto cultural, al libro como objeto transformado, al libro como objeto que transforma. Está dirigido a todos: el lector voraz, el lector de un sólo género, el que sigue con interés las novedades literarias, el que echa tanto un libro como un DVD al carro de la compra. Sin pretensiones pero sin tonterías, el presentador nos lleva a través de los diferentes segmentos con naturalidad. La parte del programa en la que se utilizan recursos estilísticos inspirados en internet no adolece del fetichismo de otras producciones audiovisuales cuando quieren representar el contacto con la red. No pondría mi mano en el fuego por la calidad de todos los libros recomendados en este programa, pero sí por su variedad.

Ah, y que está bien verlo en “yutube”,  pero también hay que verlo en La 2.

New Media : campañas virales + política

Martes, 11 Diciembre, 2007

El Gobierno ha emprendido una campaña viral para promocionar el sitio web que ha diseñado como portal de información sobre su política de emancipación joven.

Éstos son dos de los carteles que integran esta campaña (aquí en su versión de panfleto escaneado):

Viral 1

Viral 2

Las campañas virales me producen incomodidad: comentarlas, aún para criticarlas, es ayudar a la propagación de la información que los anunciantes quieren hacer llegar al público por medio del boca a boca; no comentarlas para evitar el participar activamente en una campaña comercial por la que no recibo remuneración y en favor de un producto que no tiene por qué interesarme es secuestrar mi opinión sobre mi entorno. Me siento como un rehén de una compañía comercial al darme cuenta de que tal cartel o banner, o tal fenómeno de comunicación, es una campaña viral. Me siento aún más incómoda al ver que la sola expresión de mi opinión es directamente aprovechada por un gobierno para publicitar actuaciones políticas con las que puedo no estar de acuerdo u oponer activamente.